lunes, 14 de julio de 2014

Gran recibimiento a la selección



 

El técnico de la Selección: si Sabella decide no continuar, ¿quién será su reemplazo?

Con la derrota ante Alemania aún fresca, la incógnita se centra en saber quién estará sentado en el banco de suplentes de la Selección en el proceso que abarcará los próximos cuatro años pensando en el Mundial de Rusia 2018. El representante de 'Pachorra' aseguró que abandonará el cargo, aunque él esquivó el tema. Diego Simeone y Gerardo Martino, dos estilos bien distintos, los nombres que 'suenan' para sustituirlo
"Tengo la certeza de que pase lo que pase, no sigue en la Selección". La frase retumbó bien fuerte en todo el país cuando el partido ante Alemania era lo único que importaba. El representante de Alejandro Sabella, Eugenio López, aseguró sin dudarlo que el ciclo de "Pachorra" en el combinado nacional estaba culminado sin importar el resultado, que finalmente fue negativo.

El entrenador, más cauto desde sus declaraciones, optó por 'desautorizar' a su manager y sólo se limitó a decir, previo a la Final, que era una "falta de respeto" hablar de ese tema con un objetivo por disputarse. Con la derrota ante Alemania todavía por digerirse, en la AFA agilizan las cosas para lograr que "Pachorra" renueve el vínculo y siga al frente de un grupo que se metió en un Final después de 24 años.

Lo cierto es que si se confirma lo dicho por el agente de Sabella, en la entidad de Viamonte deberán comenzar a buscar un reemplazante para el hombre que asumió en 2011 como sucesor de Sergio Batista y dirigió al equipo en 41 oportunidades –26 triunfos, 10 empates y 5 caídas–.

Los minutos empiezan a consumirse y, de no ser convencido por la AFA, Sabella anunciará su alejamiento en las próximos días. El 3 de septiembre la Selección tiene su primer compromiso post Mundial ante el flamante campeón Alemania en Dusseldorf y para esa fecha deberá estar definido el DT de la 'Albiceleste'.

El calendario 'oficial' marca que la Selección tendrá muchas competencias de peso hasta alcanzar el Mundial de Rusia en 2018. El próximo año se disputará la Copa América en Chile y el Sudamericano Sub 20 en Uruguay que entregará la clasificación a los Juegos Olímpicos de Río en 2016, donde el técnico podría ser el mismo que de la Selección Mayor. En 2016, además de los JJ.OO., habrá una edición 'extraordinaria' de la Copa América, para celebrar el Centenario del trofeo, y comenzarán las Eliminatorias rumbo a la próxima Copa del Mundo.

Ante este panorama, la urgencia empieza a centrarse en designar quién será el sucesor de "Pachorra" en el banco del Subcampeón del mundo. Diego Simeone y Gerardo Martino son los nombres que resaltan en el horizonte. Con dos estilos bien diferentes, el "Cholo" y el "Tata" fueron los protagonistas de los disputas más importantes de Europa: en ambas la 'gloria' fue para Simeone.

Tras ganar la Liga con el Atlético de Madrid, cortando la hegemonía del Real Madrid y Barcelona, y quedar en la puerta de la 'hazaña' en la Champions League, el "Cholo" es el nombre que más gusta en la 'casa madre' del fútbol argentino. Pero el entrenador se 'bajó' hace pocos meses atrás asegurando que aún "no es el momento" de entrenar a la Selección, donde es referente histórico posicionándose como el tercer jugador con más encuentros disputados con la celeste y blanca.

Así, el nombre de Martino comenzó a tomar mayor fuerza y a ganar espacio en la consideración. Tras un paso 'trunco' por el Barcelona, donde no consiguió los objetivos planteados a pesar de realizar un buen desempeño con un equipo en pleno declive, el "Tata" está sin trabajo y a la espera de novedades. Su línea futbolística poco coincie con la de Sabella, pero sí tiene una manera similar en la forma de manejar los grupos. La experiencia junto a Javier Mascherano y Lionel Messi, los capitanes, también le hicieron subir peldaños en la puja.

Por lo pronto, en la Asociación de Paraguay, donde dirigió y dejó buenos recuerdos, aseguran que el rosarino dio su palabra a la AFA y se convertirá en el próximo DT. ¿Será?

El recambio: el gran desafío de la Selección

En la previa del Mundial, un dato llamó la atención: Argentina era la selección con promedio de edad más alto del Mundial. Ahora, con el foco puesto en Rusia 2018, varios jugadores no estarán. Y pensar en reemplazantes es un problema.

Se terminó el Mundial. Hay una medalla, un llanto y una fecha marcada en el almanaque, un año que se esperará con más ansiedad que nunca: 2018. Argentina buscará revancha. Será salvaje. Intentará conseguir lo que Mario Götze le robó a minutos de definir por penales, en una lotería que cada día tiene menos de azar y más de estudio. Pero no será fácil. Varios jugadores no estarán. Otros tendrán más años en su espalda. Y no precisamente de experiencia.
Argentina sufrirá una metamorfosis: a Brasil, muchos llegaron en el pico de su rendimiento. Como la mayoría de las selecciones entre Mundial y Mundial. El problema es el recambio. Escasea. En Brasil 2014, se fueron dos generaciones cuyo éxito en juveniles fue premiado: el sub-20 salió campeona en Holanda en 2005, con Lionel Messi como estandarte; y dos años más tarde, en Canadá, de la mano de Sergio Agüero. Ocho integrantes del actual plantel formaron parte de alguna de esas dos camadas.
Lo que vino después de ellos fue malo. No se obtuvieron más títulos en las juveniles. Faltar a mundiales de la categoría se hizo costumbre. Vinieron épocas de vacas flacas. Ahora varios de ellos deberán aparecer para ponerse las ropas de una generación importante.
Javier Mascherano es uno de los que, en este tiempo, empezará a salir de la Selección. Hoy tiene 30 años. En Rusia llegará a 34. Su nivel de desgaste quedará reducido. Su entrega, indiscutible, interminable, caerá. Pensar en reemplazantes, hoy, es complicado. Lucas Romero o Matías Kranevitter podrían serlo. A menos que se reinvente y saque el fuego sagrado.
Martín Demichelis cerró su ciclo mundialista. No fue a Alemania por decisión de Néstor Pekerman. Jugó de titular en Sudáfrica. Y se ganó el puesto en Brasil. Cumplió 33. Ezequiel Lavezzi carga con 29 abriles, como Pablo Zabaleta. Un año menos tienen Fernando Gago, Enzo Pérez, Lucas Biglia. Solamente dos de los 23 que estuvieron en el Maracaná serán menores de 30 en Rusia: Federico Fernández y Marcos Rojo, que parece candidato a perpetuarse en el lateral izquierdo, un puesto que generó muchos dolores desde la salida de Juan Pablo Sorín.
Algunos, quizás, se sostendrán. El nivel otros empezará a decaer, como indica la naturaleza. Sin embargo, otra vez: pensar en reemplazantes para ellos, en nombres propios que se perfilen como capaces —o con cierto potencial— de vestir la camiseta de la Selección, es una tarea difícil.
Hay jugadores que mutarán su estilo de juego. No es simple pensar en un Lionel Messi explosivo con 31 años en su lomo. Seguramente empiece a posicionarse más retrasado y devenga —definitivamente— en armador de juego, no en definidor. Es complicado imaginarse a Ángel Di María recorriendo la banda con su despliegue característico. Gonzalo Higuaín —a priori— mostrará una movilidad notablemente menor. Y el futuro del nivel de Sergio Agüero, que ya parece estar cayéndose, es una incógnita.
El fútbol argentino está frente a un desafío estructural: formar y potenciar a una base de jugadores que logren estar a la altura de estos futbolistas que, lentamente, abandonarán la albiceleste. Imitar a Alemania es una opción. Ellos cosecharon el título, no se lo encontraron. Armaron un equipo a medida, en un laboratorio, a base de trabajo.
La Selección tendrá que regresar a sus fuentes, fortalecer las juveniles y armar equipos que confluyan en los mayores. Mejorar el decadente fútbol argentino. Ayudar a los clubes a conservar a las apariciones: no permitir huidas precipitadas a cambio de monedas para apagar incendios económicos. Preparar jugadores y empezar a probarlos ahora, con tiempo. Esta generación buscará revancha en la Copa América año próximo, en Chile. Probablemente la tenga. Pero no se puede ser cortoplacista: el horizonte está más allá.
Un gran plantel cruzó el Rubicón. Ahora, a preparar hombres que nos lleven al cielo.

Otra vez Alemania: la Selección volverá a la acción contra su 'verdugo'

El tiempo para lamentarse por la caída en la Final será escueto, ya que el combinado nacional tiene un desafío por delante en poco menos de dos meses: jugará ante los 'teutones', el 3 de septiembre en Dusseldorf. La agenda se reanudará con este duelo, pero por delante hay amistosos, Copa América y Sudamericano Sub 20. CONOCÉ LA AGENDA



El dolor por la derrota ante Alemania en la Final es muy grande y perdurará por varios años, pero el proceso de 'revancha' tendrá una rápida reanudación. La Selección no tendrá tiempo para lamentarse ya que en poco menos de dos meses deberá retomar la actividad en un cotejo contra el gran 'verdugo' de esta Copa del Mundo en Brasil 2014.

El 3 de septiembre, en Dusseldorf, el conjunto nacional visitará al flamante dueño del trofeo, Alemania. La gran duda para ese cotejo será quién estará en el banco de suplentes de la 'Albiceleste', ya que el futuro de Alejandro Sabella al frente del equipo es una gran incógnita y todo indica que está con un pie afuera, luego de que su representante asegure que abandonará el cargo.

Poco más de un mes después viajará a Asia para disputar dos encuentros amistosos. Primero, el 11 de octubre, se llevará a cabo el Superclásico de las Américas ante Brasil en el 'Bird Nest' de Beijing, China. Cuatro días más tarde, en el 'Hong Kong Stadium', disputará un amistoso contra el local para celebrar los 100 años de la entidad futbolística asiática.

Con vistas a futuro, el primer escollo que se avizora es para los juveniles, pero que repercutirá en la Mayor. El 14 de enero del próximo año, en Uruguay, comenzará el Sudamericano Sub 20 que entregará boletos de clasificación para el Mundial de Nueva Zelanda (a fines de mayo del 2015) y los Juegos Olímpicos de Río en 2016. Los cuatro primeros de esta competencia juvenil sacarán el pasaje a la Copa del Mundo en Oceanía y, además, los dos primeros serán los que estarán en la competencia olímpica junto a Brasil, el anfitrión.

Mientras que en 2015, a partir del 11 de junio, se dará inicio a la Copa América que se jugará en Chile. La agenda 'oficial' se completará con una edición 'extraordinaría' de la Copa América en 2016, que servirá para celebrar el Centenario de este distinguido trofeo. El mismo se llevará a cabo en Estados Unidos durante el mes de junio. Además, pensando en lo que será el Mundial de Rusia en 2018, se dará inicio a las Eliminatorias, aunque aún no se definió el formato con el que se disputarán.


LA AGENDA

  • 03/09/2014 -> Amistoso ante Alemania en Dusseldorf.
  • 11/10/2014 -> Superclásico de las Américas ante Brasil en Beijing, China.
  • 14/10/2014 -> Amistoso ante Hong Kong en su el 'Hong Kong Stadium'.
  • 14/01/2015 -> Comienzo del Sudamericano Sub 20 en Uruguay, clasificatorio a Río 2016 y al Mundial de esa categoría en Nueva Zelanda.
  • 11/06/2015 -> Comienzo de la Copa América en Chile.
  • 2016 -> Comienzo de las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 y se disputará la Copa América Centenario en Estados Unidos.

Messi: "Nos hubiese gustado traer la Copa y no se pudo pero dimos una gran alegría al país"

En su encuentro con la presidente Cristina Kirchner, el capitán aseguró que la Selección "dejó todo". Sabella, Mascherano, Romero, Lavezzi, Di María, Maxi Rodríguez y Demichelis también hablaron


Los integrantes de la Selección fueron recibidos este mediodía por la presidente Cristina Kirchner en el predio de la AFA en Ezeiza y los referentes del plantel aceptaron la invitación de la mandataria para dejar un mensaje de sus vivencias en el Mundial Brasil 2014 y del legado del equipo nacional.
El primero en hablar fue el entrenador Alejandro Sabella, quien reiteró el agradecimiento al plantel que terminó como subcampeón de la Copa del Mundo.
"El mismo agradecimiento que tiene usted -en referencia a Cristina Kirchner- para con este grupo de muchachos es el que tenemos todos los 40 millones de argentinos de los que me siento parte, obviamente, y siempre cuando hablo de ellos parecería que yo estuviera por encima porque soy el director técnico pero yo no estoy por encima, yo soy parte de ellos", subrayó el DT.
Sabella luego dijo sentirse "muy orgulloso" por la entrega de sus jugadores: "Dejaron la piel y el alma en cada jugada, en cada partido, en cada acción. Como bien dijo usted, más allá del puesto logrado eso es lo que ha hecho entusiasmar a toda la gente, que se dieron cuenta de que este grupo de muchachos iba a dejar la piel en cada jugada".
"Siempre pensamos que el equipo es el otro. Hablar del grupo significa hablar de construcciones colectivas que son mucho más importantes que el solo aporte del individuo. El individuo debe pensar en dar, no en recibir, para crear un círculo virtuoso en el cual cada uno de ellos reciba de los 22 restantes... Les estoy agradecido a estos muchachos", finalizó el entrenador.
A pedido de Cristina Kirchner, Lionel Messi fue el segundo en tomar la palabra: "Simplemente agradecer el recibimiento de la gente, nos hubiese gustado traerles la Copa y poder disfrutarla, lo intentamos, lo dimos todo y no se pudo pero creo que a pesar de eso les dimos una gran alegría al país habiendo llegado a la final. Nos fuimos con muchas dudas de parte de la gente y del periodismo y nosotros nos hicimos más fuertes que nunca. Seguiremos trabajando y esperemos darles más alegrías al país".
El mejor argentino de la Copa del Mundo, Javier Mascherano, continuó: "Lo primero es agradecerle a toda la gente el recibimiento. Agradecerle a los que fueron a Brasil a alentarnos en cada partido. Nos hubiese encantado traer la Copa, nos fuimos con muchas dudas pero volvimos con muchas certezas. No pudimos traer la Copa pero hemos dejado valores para la gente de cómo competir, de cómo hacerlo... Ojalá que hayamos marcado un camino y se pueda seguir".
También a pedido de la Presidente, el arquero Sergio Romero afrontó el momento y también agradeció a los hinchas: "Simplemete agradecerle a la gente por el recibimiento, a este grupo que se portó excelente y como dijeron 'Masche', 'Leo' y el entrenador, fuimos leones. Dejamos todo dentro del campo de juego, sólo nos faltó la sonrisa en el final pero dejamos todo y estamos orgullosos del recibimiento".
Entre las risas de todos los presentes en la sala de prensa del complejo de la AFA en Ezeiza, fue el turno entonces de Ezequiel Lavezzi: "La verdad que estamos muy orgullosos por el recibimiento. Es algo muy lindo que a uno le reconozcan lo que hace. Agradecer más que nada; nos hubiese encantado traer la Copa y no se pudo, pero esperemos que hayamos dejado valores".
Entre los últimos, tomó la palabra Ángel Di María, ausente en la final por el desgarro que sufrió ante Bélgica en los cuartos de final del Mundial: "Creo que ya mis compañeros dijeron todo. Agradecerle a la gente por el apoyo de cada partido, estaban siempre en los hoteles, en las ciudades donde estábamos y eso hizo que llegáramos adonde llegamos. Estamos muy felices de haber llegado a la final".
Maxi Rodríguez, uno de los jugadores con más experiencia en el seno de las distintas selecciones nacionales, agregó luego: "Se formó un gran grupo desde que salimos de Buenos Aires, nos fuimos con la ilusión de llegar a la final y traer la Copa. Este equipo logró un sentido de pertenencia, hay muchos chicos que venimos desde hace mucho y pasar esa barrera de cuartos fue algo muy lindo. Después de eso el grupo se desahogó un poco, llegamos a la final y nos quedamos a un paso. Este grupo dejó todo. Convivir con estos compañeros fue lo mejor que me pudo pasar: cuando deje el fútbol me voy a acordar de este equipo".
Por último, tomó el micrófono Martín Demichelis: "Sentirnos orgullosos de haber dejado en el campo grandes valores, grandes esfuerzos, jugándole al campeón de igual a igual. Ellos desde el primer momento sintieron que el partido se les iba a ser fácil, yo conozco ese idioma y los entendía, pero se lo hicimos más difícil de lo que pensaban. Agradecer al pueblo argentino y a los que viajaron para acompañarnos. Morimos dignamente", finalizó.

La Selección tuvo una 'multitudinaria' bienvenida y luego, en el predio de Ezeiza, fue recibida por la presidente, Cristina Fernández de Kirchner

Tras el subcampeonato del mundo, el conjunto de Alejandro Sabella ya está en suelo argentino, donde llegó a las 10:55. Tras la final perdida ante Alemania, el plantel comandado por Sabella pasó algunas horas en el Hotel donde se hospedó en Río de Janeiro, el que abandonó en plena madrugada para abordar un tempranero vuelo desde Brasil, el cual salió con un retraso de 35 minutos. Miles de hinchas fueron para brindarle una calurosa bienvenida y los acompañaron desde el Aeropuerto hasta el Predio de la AFA. Allí, se encontraron con la Presidente de la Nación, quien confesó: "Siento un inmenso orgullo por todos estos jugadores". MIRÁ LOS VIDEOS

Argentina se despidió del Mundial de Brasil logrando el subcampeonato. Pese a que llegó a la última instancia luego de 24 años, logrando así una mejor posición que las cinco ediciones anteriores, lo cierto es que la tristeza de haber quedado en las puertas de la gloria es difícil de superar. Precisamente por eso, la delegación argentina pretende abandonar lo antes posible Brasil y recibir la contención de los suyos.

Los dirigidos por Alejandro Sabella (como así también el resto de los integrantes que los acompañó durante la competencia) pasaron la noche en suelo brasileño y por la mañana abandonaron el hotel Radison Barra de Río de Janeiro (más precisamente a las 5) para tomar el vuelo que lo traslada a Buenos Aires. Éste, salió con 35 minutos de demora.

Como consecuencia de esto, la llegada al País se demoró, ya que estaba pautada para las 10. Sin embargo, el avión 'ploteado' especialmente para esta cita mundialista 'pisó' suelo argentino a las 10:55. Los jugadores, apenas bajaron de dicho avión, se subieron al micro y salieron del Aeropuerto desde la misma pista.

Todo esto mientras miles de hinchas se trasladaron hacia Ezeiza para recibir al plantel argentino. Una verdadera multitud les dio la bienvenida y 'coparon' la Autopista Ricchieri, más precisamente sobre el trayecto que une el Aeropuerto con el predio de la AFA.

Luego, ya en el Predio, fueron recibidos por la Presidente Cristina Fernández de Kirchner. Aunque inicialmente se mantenía la duda de su presencia, ya que se encuentra de licencia y hasta había rechazado la invitación para asistir al encuentro en el Maracaná, la mandataria se comunicó con el DT para felicitarlo. Allí, en esa comunicación, le avisó que se iba a presentar para felicitarlos; algo que finalmente sucedió.

"Siento un inmenso orgullo por estos jugadores. Le taparon la boca a muchos que no creían en ellos. Sentí orgullo por cómo defendieron la camiseta, y fueron nuestros verdaderos leones. Jugaron como un verdadero grupo, y fueron los responsables de recuperar muchos de los valores que los argentinos creíamos haber perdido", fueron las palabras de la máxima autoridad del País. Luego, agradeció la valentía de Javier Mascherano y hasta tuvo tiempo para 'chicanear' a Sergio Romero y 'recomendarle' a Gonzalo Higuaín que vaya al médico para 'hacerse ver' por el golpe propinado por el arquero Neuer.


Javier Mascherano y Sergio Romero, los 'mimados' de Cristina: "Marcamos un camino y ojalá podamos seguirlo"

Una vez llegados al predio de Ezeiza, el "Jefecito" y "Chiquito" fueron los jugadores más ponderados por la mandataria del país, mediante abrazos que parecieron interminables. Luego, a la hora de hablarle a 40 millones de habitantes, el ex River consideró que "lo mejor es que dejamos valores para la gente". Por su parte, el arquero indicó que "estamos orgullosos del recibimiento que nos dieron"



Evidentemente, Cristina Fernández de Kirchner se mimetizó con el sentir de los 40 millones de argentinos que vibraron con la participación del equipo en la Copa del Mundo y se encargó de demostrarlo en la llegada de la delegación "albiceleste" al predio de la AFA en Ezeiza. En fila, los jugadores fueron pasando para saludar a la mandataria, quien abrazó con más efusividad que al resto a Javier Mascherano y Sergio Romero, los más valorados por la opinión pública tras lo sucedido en el certamen.

Haciendo a un lado la timidez por brindar un discurso ante la máxima autoridad del país, el "Jefecito", quien se adueñó de un lugar en el corazón de los fanáticos de este deporte, dejó en claro su orgullo. "Nos hubiera encantado traer la Copa a Argentina, pero nos fuimos con dudas y volvimos con certezas. Lo más importante es que dejamos valores para la gente. Mostramos cómo competir y cómo hacerlo", manifestó.

A su vez, obviamente agradeció la actitud de la gente que los recibió tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini y puntualizó el logro más importante luego de 40 días en Brasil y 7 partidos hasta la derrota frente a los alemanes. "Marcamos un camino, ojalá se pueda seguirlo", deseó.

Por su parte, "Chiquito" fue algo más breve con sus razonamientos y amén de distinguir el calor de los aficionados, contó que "se formó un excelente grupo, fuimos todos leones, dejamos todo dentro de la cancha y solamente nos faltó la sonrisa en el final".


El 'pasacalle del orgullo': Sabella, reconocido por sus amigos en la puerta de su domicilio en Tolosa

El entrenador de la Selección Nacional volvió de Brasil con la amargura a cuestas porque se escapó la chance de obtener el título, aunque definitivamente se consagró como un campeón de la vida. Por esa razón, su círculo íntimo lo reconoció en la localidad de Tolosa: "Personas como vos nos dejan mucho más que glorias deportivas"
Alejandro Sabella fue el ideólogo de una Selección que alcanzó una Final del Mundo por primera vez en los últimos 24 años, más allá de la tristeza a lo largo y ancho del país por la derrota 1-0 ante Alemania, que truncó los sueños de vuelta olímpica en el mítico Maracaná de Río de Janeiro.

Más allá de la decepción por la derrota ante los europeos, el entrenador fue abiertamente elogiado por los distintos sectores de la prensa, sus propios jugadores y el público que acompañó a la "Albiceleste" en cada uno de los desafíos de la competencia que acaba de llegar a un cierre en Brasil.

No obstante, la mejor de las bienvenidas para "Pachorra" fue protagonizada por su círculo íntimo, que le colocó un pasacalle en la puerta de su domicilio en Tolosa, a la espera de la llegada del técnico que aún no definió su futuro profesional. "Personas como vos nos dejan mucho más que glorias deportivas... Sos el orgullo de un equipo con corazón", es el mensaje firmado por sus amigos.

El plantel, junto al cuerpo técnico y el resto de la delegación, arribó al territorio argentino en horas de la mañana, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, procedente de suelo carioca. Luego del éxtasis, Sabella aprovechará algunos días en familia para evaluar el trabajo y resolver qué será de su vida. Por lo pronto, nadie le sacará el rótulo de campeón de la vida y el afecto de sus allegados.


Mascherano, el capitán sin cinta que empujó a todos a la gloria

Se lo trató de ligar a la palabra fracaso, por los sinsabores que tuvo con esta camiseta que tanto ama; sin embargo, el volante nunca bajó los brazos y a fuerza de sacrificio "dejó de comer mierda" para quedarse con la Copa que tanto añoraba. Desde que comenzó la era Sabella no lleva el brazalete en su brazo, pero dentro de la cancha, es el verdadero "Jefe"

Un 8 de junio de 1984, en Santa Fe, nació un niño que fue llamado a ser héroe. Si bien sufrió muchísimas decepciones y diversos golpes en su camino, hoy, luego de tanto buscarlo, Javier Mascherano se ganó el mote de 'prócer'.
La camiseta de la Selección y este futbolista sintieron un amor a primera vista. Su andar comenzó de chiquito, con las juveniles. Allí empezó a ganarse un nombre y la consideración de varios, sobre todo la de Marcelo Bielsa. El "Loco" lo tuvo como sparring en el Mundial de Corea-Japón. Ese muchacho de 19 años lo encandiló, por su personalidad y juego. Meses más tarde, en un amistoso ante Uruguay, el director técnico sorprendió a todos y tiró al mediocampista dentro de la cancha. Lo llamativo no fue por dudar de sus cualidades, sino porque debutó primero con la camiseta "albiceleste" que con la de River.
Luego, fueron los turnos de Pekerman y Basile y ambos tuvieron siempre como pieza casi inamovible al mediocampista. Pero el gran salto fue con Diego Armando Maradona, en 2008. El astro decidió, con una frase muy a su estilo, darle el brazalete de capitán. "Mascherano más 10", fueron las palabras que utilizó para su decisión, la misma que hoy en día mantiene y reafirma.

Mientras su figura seguía creciendo dentro del ambiente del fútbol (jugó en Corinthians, West Ham, Liverpool y Barcelona –su actual club-) y en el plantel nacional, parte de la prensa y la gente comenzó, de manera injusta, a asociarlo con la palabra fracaso. Si bien ganó dos medallas de oro (Atenas 2004 y Beijín 2008), las frustraciones por las Finales perdidas en las Copas Américas y las prontas eliminaciones en los Mundiales lo dejaron en el ojo de la tormenta.
Luego, fue el turno de Alejandro Sabella, quien decidió dar un golpe de timón. Como primera medida, viajó a Barcelona y se reunió con Lionel Messi y el propio Mascherano. Les comunicó que ahora el brazalete pertenecerá a la "Pulga". Esta decisión podría haber caído mal en cualquier otro, menos en él: el volante entendió que había que potenciar los ánimos del mejor del mundo y que eso, igualmente, no le quitaría su 'peso' en el vestuario nacional.
Llegó el turno de la revancha. El "Jefecito" arribó a tierras brasileñas mirado de reojo por algunos, ya que hacía años que no jugaba de volante central y su nivel con los "culés" no era el mejor. Igualmente, esto lo agrandó, como tantas otras veces.
Su rendimiento fue creciendo con el correr de los días y ante cada dificultad que se asomaba, él volvió a mostrar toda su garra y corazón. Ya no tenía la cinta en su brazo, pero eso no le impidió ser la voz de mando dentro de la cancha, ordenar a sus compañeros, discutir con los árbitros o enfrentar a sus gigantes adversarios.

El punto de inflexión –seguramente para toda la vida-, fue Holanda. En Semifinales, el nacido en River futbolísticamente terminó de ganarse el consenso general en un cruce fabuloso ante Arjen Robben que valió el partido y le provocó que se abriera el ano, literalmente.

Esto poco le importó y sacó a relucir todo su amor propio y sus ganas de dejar de "comer mierda", como le dijo a sus compañeros antes de los Cuartos. Sus compañeros, al verlo correr en una pierna, agigantaron aún más las ansias de hacer historia. Un claro ejemplo de ello fue cuando convenció a "Chiquito" Romero que era su momento para transformarse en héroe.

¡Mascherano, sin dudas, ya está dentro de los grandes jugadores que se 'agigantan' en la Selección!
Su nombre ya está escrito en una de las páginas del libro más importante en la historia del fútbol argentino.


Sabella, el gran responsable de devolverle al equipo el mentado 'sentido de pertenencia'

Más allá de la dolorosa derrota en la final ante Alemania, Sabella escribió una gloriosa página dentro de la historia del fútbol argentino. Luego del 'papelón' de la Copa América en casa, agarró el timón de una Selección a la deriva y la llevó a lo más alto del Mundo. Tacticista y perfeccionista al extremo, dejó de lado el egocentrismo y se mostró siempre abierto a los cambios. De hecho, los hizo. Técnico de enorme jerarquía, también fue el responsable de armar un verdadero grupo. ¿Seguirá?

Sin dudas, Alejandro Sabella está en la historia grande del fútbol argentino. Es cierto que duele, y mucho, la derrota ante Alemania (se mereció ganar), pero más cierto es que Argentina nuevamente llegó a una final de un Mundial (pasaron 24 años). Y en esto, mucho tiene que ver el excelente trabajo de su entrenador.

Luego de la enorme desazón que se vivió en la Copa América hecha en casa, la AFA decidió cesantear a Sergio Batista, el entrenador de ese equipo. Y en su lugar, nombró a Sabella, quien llegaba con los pergaminos de ser campeón local y de la Libertadores con Estudiantes.
Elogiado por muchos y respetado por todos, su debut fue bien lejos de Argentina, en la India, hasta donde tuvo que ir para derrotar a Venezuela en un amistoso. Ese 1-0 conseguido como consecuencia del gol de Nicolás Otamendi, quedará marcado como el comienzo del entrenador más exitoso en la Selección de los últimos años.

El comienzo 'oficial' también fue con triunfo. 4-1 a Chile, en el Monumental, partido que se jugó el 7 de octubre de 2011. Ese fue el primer 'escalón' de las Eliminatorias Sudamericanas, las mismas que dominó con tranquilidad y que lo tuvo como el mejor equipo. La despedida de esta competición que aseguró el boleto en el Mundial de Brasil fue con derrota, 3-2 ante Uruguay.

Sin embargo, en el medio hubo muchas más alegrías que tristezas. Se pasaron sofocones. ¡Y grandes! Se perdió por primera vez en la historia ante Venezuela. Y un mes después de esto, aún en 2011, se jugó el peor partido en la Era de "Pachorra". De local, sólo se pudo empatar con... ¡Bolivia! Ése, sin dudas, fue su momento más complejo en la Selección.

Pero esto sólo duró un par de días; más precisamente cuatro. ¿Qué pasó el 15 de noviembre de 2011? Según lo que marcan los propios protagonistas, "apareció el equipo, se armó el grupo y se comenzó el camino de la identidad". Fue en Barranquilla. Ante Colombia, que aún no era dirigida por Pekerman. Tras un primer tiempo para el olvido (derrota parcial por 1-0), en el complemento los jugadores sacaron todo su poderío, mostraron rebeldía y una actitud tremenda. Así, fue triunfo por 2-1.


¡Reconstrucción!

En el medio de las Eliminatorias, y mientras se brillaba ante Chile (en Santiago) y frente a Uruguay (en Mendoza), también se lograron épicas victorias ante otras potencias mundiales. Las víctimas fueron ambas a 'domicilio': Alemania (3-1) e Italia (2-1). Sin embargo, lo más importante se consiguió el 9 de junio de 2012, ante Brasil y en Nueva Jersey. Más allá que fue un amistoso, se consiguió un agónico 4-3, con un triplete de Messi, el último, el que generó el triunfo, sobre la hora.


Con la certeza de que se había logrado encontrar el equipo, también lo más importante llegó desde afuera. Sabella encontró el grupo. Un grupo unido, homogéneo, sin fisuras. Y fue el entrenador que más y mejor provecho le sacó a Messi. Con él como DT, Messi fue Messi. Es decir, el '10' pudo jugar tan cómodo y feliz como lo hacía en Barcelona. Y así fue la figura que toda la Argentina esperaba.

El mejor jugador del Mundo fue, junto a Romero y Mascherano, el jugador que más partidos disputó con Sabella (32). Y en estos cotejos, convirtió 24 goles, siendo el máximo anotador del ciclo.

Entre todo este excelente manejo grupal, Sabella siempre tuvo que lidiar con la 'sombra' de Carlos Tevez. Sin embargo, salió airoso. Y siempre, fiel a su costumbre, mostró respeto y tranquilidad a la hora de referirse al ex jugador de Boca. Supo que, más allá de las enormes condiciones del "Apache", su figura iba a alterar la convivencia del grupo. Y actuó en consecuencia. Sin dudas, uno de los aciertos.

A la hora de armar la lista, sorprendió. Convocó a Demichelis y Pérez, dos jugadores que habían sido citados en pocas oportunidades. Sin embargo, primó el buen presente de ambos en Europa y los llevó al Mundial. Y, con ellos, se sumó un 'poroto' enorme: el defensor, que comenzó como suplente, fue fundamental para darle seguridad a una defensa que con Fernández tambaleaba; mientras que el mediocampista rindió muy bien cuando le tocó reemplazar a Di María.

Pero estos nombres no fueron sus únicos aciertos. Le dio todo su apoyo a Romero, más allá que no había tenido continuidad en el Mónaco; y el ex Racing fue una de las figuras. Se la jugó por Rojo, quien era uno de los más cuestionados; y el lateral izquierdo jugó un muy buen Mundial. Lo llevó a Biglia; y el jugador de la Lazio, que comenzó como suplente y terminó robándole el lugar a Gago, tuvo un extraordinario rendimiento.

¿Y desde lo táctico? No tuvo problemas en cambiar los esquemas. Fue muy criticado por comenzar jugando con el 5-3-2. Pero en ese mismo partido, ante Bosnia, tuvo la 'grandeza' que no tienen la mayoría de los entrenadores: reconoció su error y supo cambiar a tiempo. Luego, pasó por el 4-3-3 (con los tan mentados 'Cuatro Fantásticos') y terminó con un 4-4-2.

En el camino al Mundial, Sabella armó un grupo. Un gran grupo. Y éste, le respondió en el Mundial. Justamente donde debía hacerlo. Igualmente, sobre la marcha, el equipo fue mutando en sí mismo. Siempre para mejor. Acorde a la jerarquía de sus integrantes.

Sin embargo, en todo esto sí tuvo mucho que ver un tal... ¡Sabella! Una gran persona. Un enorme entrenador.

¿Seguirá o éste habrá sido su último partido como entrenador?
Sólo él lo sabe.

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